jueves 21 de febrero de 2008

La hitoria del cargador roto

Todo empezó en una clase normal. Cintia estaba trabajando con su tablet, cuando no se sabe como, su cargador explotó.

Cintia exclamo:

- ¡Oh, no! Mi cargador a llegado a su fín. Mi cargador a exhalado, y su cable se a quedado pelado.

Cintia, pensaba que desde ese momento, siempre tendría que pedir el cargador a todo el mundo y que su madre le gritaría mucho y le haría dormir sobre un trozo de franela por romperlo.

Claro, que Cintia no había roto el cargador a propósito, si no que todo fue un accidente.

Cuando llegó a casa para hacer los deberes se le agotó la batería, y ella se quedó en blanco. Al no tener cargador, Cintia no podía seguir con sus deberes, y no le quedó más remedio que decírselo a su madre.

Menos mal que ella, ese asunto del cargador le pareció insignificante e intranscendente.

Al final todo se arregló, y a los pocos días Cintia volvió a tener cargador de nuevo.